Breve Historia de Suiza

Breve historia de Suiza

Los orígenes de la Confederación suiza

La historia de Suiza estuvo marcada en un principio por la presencia de tribus celtas. El grupo celta más famoso, los helvéticos, fueron los que más tarde dieron su nombre a la “Confederación Helvética”. En el siglo I d. C., el territorio fué anexado al Imperio romano. Tras la caída del Imperio romano, Suiza fué colonizada en el oeste por pueblos de Borgoña y en el este por los Alemanni. Algunos de ellos se fusionaron rápidamente en una población romanche, mientras que otros conservaron su idioma germánico.

Desde 536, Suiza estuvo bajo control franco, y con su desintegración queda bajo control de Borgoña (888), pasando a formar parte en el Sacro Imperio Romano (1032). A mediados del siglo XIII, los Habsburgo obtienen el control de Suiza central y oriental. En 1291 los tres cantones de Schwyz, Uri y Unterwalden se unen en la “Eterna Alianza” para salvaguardar sus libertades frente al dominio Habsburgo, comprometiéndose con la ayuda mutua y dando origen a la Confederación Suiza.

Origenes de Suiza puente Lucerna

Consolidación e igualdad de derechos de la Confederación (1291-1513)

Los granjeros de Suiza central se lanzaron a una guerra llamada la Guerra de Suabia o Schweizerkrieg con el fin de imponer su nuevo orden a los señores feudales de la región de Mittelland, y extender la federación a otros valles y ciudades. Así, primero Lucerna (1332), Zúrich (1351), Glarus y Zug (1352), y finalmente Berna (1353) se unieron a los tres cantones y formaron la alianza de los ocho cantones.

Más tarde, Solothurn y Friburgo se unieron a la Confederación, que obtuvo su independencia del emperador Maximiliano a través del Tratado de Basilea (1499). Basilea y Schaffhausen (1501) se declaran ciudades libres del Sacro Imperio Romano Germánico, anexionándose a la Confederación. Después lo haría Appenzell (1513), por lo que ésta contaba ya con 13 cantones.

De la Reforma a los Tratados de Westfalia (1513-1648)

Otro hito importante en la historia de Suiza es la Reforma Protestante, cuyas consecuencias amenazaron seriamente la unidad de la Confederación. Ésta fue introducida por Ulrich Zwingli en Zúrich en 1519. Éste fué el líder de la Reforma Protestante suiza, lo que llevó a una guerra civil entre los cantones de las montañas (Uri, Schwyz, Unterwalden, Lucerna, Zug) y Friburgo y Solothurn, que permanecieron católicos. Mientras, el resto de los cantones se convirtieron en protestantes. Los católicos vencieron a los protestantes en 1531 en la batalla de Kappel, donde Zwingli fue asesinado.

Finalmente se estableció la paz entre las distintas confesiones. La Confederación suiza pasó a estar configurada por siete cantones católicos, cuatro cantones reformistas y dos mixtos.

Bajo la influencia de John Calvino (desde 1536), Ginebra se convirtió en el centro del protestantismo y a pesar de las tensiones internas, la Confederación conservó su unidad política.

El Tratado de Westfalia es el resultado del final de la Guerra de los 30 años. En él se reconoce la  soberanía e independencia completa de Suiza del Sacro Imperio Romano Germánico. Al mismo tiempo la Confederación se ve a si misma neutral y declara su neutralidad.

Monumento a la Reforma historia de suiza

El crecimiento económico y el patriarcado oligárquico (1648-1792)

La historia de Suiza durante la segunda mitad del siglo XVII estuvo marcada por una era de prosperidad y paz. Los cantones más urbanos de confesión protestante estaban dominados por la oligarquía, enriquecida gracias al comercio y la industria,  mientras que los cantones de confesión católica sigueron con su tradición agrícola.

Esta oligarquía intenta imponer sus condiciones a los pequeños campesinos que ven limitados sus derechos. Esto deriva en distintas sublevaciones campesinas que fueron rápidamente sofocadas.

La Confederación, la Revolución y el Imperio (1793-1814)

La Revolución Francesa tuvo una gran influencia en el desarrollo político y en la historia de Suiza. En 1792, Napoleón invadió Suiza, derrocando a la oligarquía en Ginebra, y ocupando el obispado de Basilea, que hasta el momento se había declarado independiente.

Napoleón impone la República Helvética con una Constitución unificada y una visión centralista del Estado. Sin embargo, esta nueva visión impuesta pronto demostró ser ingobernable. Según esto, Napoleón Bonaparte asume su error y firma la Ley o Acta de Mediación (1803). Así se anulaba la República Helvética y se otorgaba una nueva Constitución dónde se restauran las estructuras federales de la Confederación.

De la Restauración al Liberalismo (1815-1848)

La caída de de Napoleón llevó a la anulación del Acta de mediación por parte de la Asamblea Federal Suiza (diciembre de 1813) y en el Congreso de Viena, dónde se congregan los distintos paises para negociar las condiciones de la paz y tras el Tratado de París, se  reconoce la neutralidad e independencia Suiza.

Como resultado de este nuevo escenario el territorio suizo fué redefinido y  22 cantones formaron una nueva alianza, el Pacto Federal (agosto de 1815); a los 13 cantones originales se unieron St. Gallen, Graubünden, Aargau, Thurgau, Ticino, Vaud, Valais, Neuchâtel y Ginebra. Mediante este acuerdo se les devolvieron la mayoría de sus poderes gubernamentales a excepción de la política exterior y control sobre el ejército.

La revolución francesa de 1830 inspira un nuevo movimiento liberal conocido como “La Regeneración”, en la que 12 cantones, principalmente los grandes cantones de la meseta suiza, crearon nuevas constituciones, ampliando su alcance democrático, incluyendo la igualdad de todos los residentes del cantón, la división de poderes, libertad de prensa y asociación, etc.

Los otros cantones conservadores (principalmente católicos) formaron una confederación separada, el Sonderbund, para proteger sus derechos tradicionales frente a los liberales, que fue derrotado militarmente en 1847.

La Constitución Federal de 1848 hasta hoy

En septiembre de 1848, una nueva Constitución convirtió a Suiza en un estado federal con un gobierno central en Berna, la sede del Consejo Federal Suizo.

Los cantones estaban ahora presididos por un gobierno nacional, el Consejo Federal y un parlamento nacional, la Asamblea Federal.

La nueva Constitución, garantizaba a los suizos la libertad de prensa, el derecho de asociación y petición, y la libertad de comercio e industria y un poco más tarde se establecieron los derechos de Referéndum (1874) e Iniciativa (1891).

La neutralidad armada y el humanitarismo de Suiza fueron respetados por todos los paises en las dos guerras mundiales de 1914 y 1939.

Después de 1945, la Confederación experimentó tres décadas de considerable prosperidad. Políticamente, los socialistas, los demócratas radicales y los socialistas cristianos conservadores compartieron el poder.

El problema más importante del periodo de posguerra fue la autonomía del Jura. En junio de 1974, y tras un referéndum hizo posible la formación de un 23er cantón, separandose del cantón protestante de habla alemana de Berna y dando lugar al cantón católico del Jura,  (1 de enero de 1979), de habla francesa.

Como dato curioso, el derecho a votar para las mujeres no se adoptó hasta 1971, gracias a un referéndum nacional.